es un campo de experimentación donde se cruzan fuegos fatuos, maniobras en HTML, CSS y lecturas gratas sobre arte contemporaneo que, o bien por la información que portan, el hecho que reportan o por el estilo con el que han sido escritas, las guardo aquí, para tenerlas a mano

domingo, enero 29, 2006

Fantasías animadas

Muestra de Pipilotti Rist en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León.

PEDRO DONOSO

Entrar en una iglesia veneciana del siglo XVII y recostarse plácidamente sobre uno de los colchones que se reparten por el suelo para contemplar un video proyectado sobre el cielo abovedado. Allí, en atmósferas alegres aparecen figuras adánicas, vírgenes que corren desnudas entre frutas, colores y sensaciones de agrado: un 'aleph' a gran escala donde vuelve a aparecer el paraíso -o al menos su idea- contado desde un punto de vista personal. Homo sapiens fue el video que Pipilotti Rist (1962) presentó el año pasado en la Bienal de Venecia. A pesar de ser la obra más elogiada por el público, su fama también creció gracias a la censura impuesta por sectores radicales del clero. Ahora en el MUSAC (Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León) se puede ver este trabajo de esta artista suiza que el gran comisario Harald Szeemann consideraba una de las promesas de la escena contemporánea.

Por una parte, se podría pensar que el trabajo de Pipilotti es muy liviano, demasiado fácil para considerarlo con seriedad, un edén en versión MTV. Y sin embargo, también se puede decir que todo queda claro, que las sensaciones acuáticas de sus videos llenos de colores, de ángulos melodiosos, de historias pequeñas escritas en el aire acompañadas de música dulce son algo simplemente placentero. El mundo de Rist tiene algo de magia infantil que no busca espantar al burgués a través de la complejidad intelectual. Al contrario, cualquiera es capaz de adentrarse en su mundo visual y caer seducido. Al mostrarnos el placer que nos falta, Rist evita una propuesta discursiva, aunque realza doblemente el carácter insubordinado de su arte: "Si se exige que mi trabajo sea subversivo, entonces deja de serlo" afirmaba.

A través de esta práctica de un entendimiento epicúreo del arte, un 'arte del jardín' por llamarlo de algún modo, Rist nos recuerda que la impresión sensorial (que en griego alguna vez se llamó phantasia) permite que el reflejo de la luz del sol entre las hojas se convierta en una propuesta artística tan efectiva como cualquier otra.

Copiado de El Mercurio de Chile

El click según Susan Sontag

¡Click!
¿Por qué la fotografía pendula permanentemente entre el arte y el periodismo? ¿En qué medida modifica nuestra relación con la memoria y el presente algo de tan desconcertante facilidad como sacar una foto? ¿Ya resulta imposible imaginar nuestro modo de pensar sin las fotos? Hace treinta años, Susan Sontag publicó una serie de ensayos en los que analizaba el papel de la fotografía en el mundo desde las perspectivas más diversas, de Platón y la pintura al cine y los turistas japoneses, pasando por la literatura y la publicidad. Ahora, Alfaguara distribuye una traducción de Sobre la fotografía revisada expresamente por pedido de Sontag, de la que reproducimos algunos de sus mejores fragmentos.

Por Susan Sontag

La fotografía se ha transformado en una diversión casi tan cultivada como el sexo y el baile, lo cual significa que la fotografía, como toda forma artística de masas, no es cultivada como tal por la mayoría. Es sobre todo un rito social, una protección contra la ansiedad y un instrumento de poder.
La conmemoración de los logros de los individuos en tanto miembros de una familia (así como de otros grupos) es el primer uso popular de la fotografía. Durante un siglo al menos, la fotografía de bodas ha formado parte de la ceremonia tanto como las fórmulas verbales prescriptas. Las cámaras se integran en la vida familiar. Según un estudio sociológico realizado en Francia, casi todos los hogares tienen cámara, pero las probabilidades de que haya una cámara en un hogar con niños comparado con uno sin niños son del doble. No fotografiar a los propios hijos, sobre todo cuando son pequeños, es señal de indiferencia de los padres, así como no posar para la foto de graduación del bachillerato es un gesto de rebelión adolescente.
Mediante las fotografías, cada familia construye una crónica-retrato de sí misma, un estuche de imágenes portátiles que rinde testimonio de la firmeza de sus lazos. Poco importa cuáles actividades se fotografían, siempre que las fotos se hagan y aprecien. La fotografía se transforma en rito de la vida familiar justo cuando la institución misma de la familia, en los países industrializados de Europa y América, empieza a someterse a una operación quirúrgica radical. A medida que esa unidad claustrofóbica, el núcleo familiar, se extirpaba de un conjunto familiar mucho más vasto, la fotografía la acompañaba para conmemorar y restablecer simbólicamente la continuidad amenazada y el ocaso del carácter extendido de la vida familiar. Estas huellas espectrales, las fotografías, constituyen la presencia vicaria de los parientes dispersos. El álbum familiar se compone generalmente de la familia extendida, y a menudo es lo único que ha quedado de ella.
Si las fotografías permiten la posesión imaginaria de un pasado irreal, también ayudan a tomar posesión de un espacio donde la gente está insegura. Así, la fotografía se desarrolla en conjunción con una de las actividades modernas más características: el turismo. Por primera vez en la historia, grupos numerosos de gente abandonan sus entornos habituales por breves períodos. Parece decididamente anormal viajar por placer sin llevar una cámara. Las fotografías son la prueba irrecusable de que se hizo la excursión, se cumplió el programa, se gozó del viaje. Las fotografías documentan secuencias de consumo realizadas en ausencia de la familia, los amigos, los vecinos. Pero la dependencia de la cámara, en cuanto aparato que da realidad a las experiencias, no disminuye cuando la gente viaja más. El acto de fotografiar satisface las mismas necesidades para los cosmopolitas que acumulan trofeos fotográficos de su excursión en barco por el Nilo o sus catorce días en China, que para los turistas de clase media que hacen instantáneas de la Torre Eiffel o las cataratas del Niágara.
El acto fotográfico, un modo de certificar la experiencia, es también un modo de rechazarla: cuando se confina a la búsqueda de lo fotogénico, cuando se convierte la experiencia en una imagen, un recuerdo. El viaje se transforma en una estrategia para acumular fotos. La propia actividad fotográfica es tranquilizadora, y mitiga esa desorientación general que se suele agudizar con los viajes. La mayoría de los turistas se sienten obligados a poner la cámara entre ellos y toda cosa destacable que les sale al paso. Al no saber cómo reaccionar, hacen una foto. Así la experiencia cobra forma: alto, una fotografía, adelante. El método seduce sobre todo a gente subyugada a una ética de trabajo implacable: alemanes, japoneses y estadounidenses. El empleo de una cámara atenúa su ansiedad provocada por la inactividad laboral cuando están en vacaciones y presuntamente divirtiéndose. Cuentan con una tarea que parece una simpática imitación del trabajo: pueden hacer fotos. La gente despojada de su pasado parece la más ferviente entusiasta de las fotografías, en su país y en el exterior. Todos los integrantes de una sociedad industrializada son obligados poco a poco a renunciar al pasado, pero en algunos países, como Estados Unidos y Japón, la ruptura ha sido especialmente traumática. A principios de los años ’70, la fábula del impetuoso turista estadounidense de los ’50 y ’60, cargado de dólares y materialismo, fue reemplazada por el enigma del gregario turista japonés, nuevamente liberado de su isla y prisión por el milagro del yen sobrevaluado y casi siempre armado con dos cámaras, una en cada lado de la cadera.
La fotografía se ha transformado en uno de los medios principales para experimentar algo, para dar una apariencia de participación. Un anuncio a toda página muestra un pequeño grupo de apretujada gente de pie, atisbando fuera de la fotografía; todos salvo uno parecen aturdidos, animados, contrariados. El de la expresión diferente sujeta una cámara ante el ojo, parece tranquilo, casi sonríe. Mientras los demás son espectadores pasivos, obviamente alarmados, poseer una cámara ha transformado a la persona en algo activo, un voyeur: sólo él ha dominado la situación. ¿Qué ven esas personas? No lo sabemos. Y no importa. Es un acontecimiento: algo digno de verse, y por lo tanto digno de fotografiarse. El texto del anuncio, letras blancas sobre el oscuro tercio inferior de la imagen como el despacho noticioso de un teletipo, consiste sólo en seis palabras: “... Praga... Woodstock... Vietnam... Sapporo... Londonderry... Leica”. Esperanzas frustradas, humoradas juveniles, guerras coloniales y deportes de invierno son semejantes: la cámara los iguala. Hacer fotografías ha implantado en la relación con el mundo un voyeurismo crónico que uniforma la significación de todos los acontecimientos.
Una fotografía no es el mero resultado del encuentro entre un acontecimiento y un fotógrafo; hacer imágenes es un acontecimiento en sí mismo, y uno que se arroga derechos cada vez más perentorios para interferir, invadir o ignorar lo que esté sucediendo. Nuestra percepción misma de la situación ahora se articula por las intervenciones de la cámara. La omnipresencia de las cámaras insinúa de modo persuasivo que el tiempo consiste en acontecimientos interesantes, dignos de fotografiarse. Esto a su vez permite sentir fácilmente que a cualquier acontecimiento, una vez en marcha, y sea cual fuere su carácter moral, debería permitírsele concluir para que algo más pueda añadirse al mundo, la fotografía. Una vez terminado el acontecimiento, la fotografía aún existirá, confiriéndole una especie de inmortalidad (e importancia) de la que jamás habría gozado de otra manera. Mientras personas reales están por ahí matándose entre sí o matando a otras personas reales, el fotógrafo permanece detrás de la cámara para crear un diminuto fragmento de otro mundo: el mundo de imágenes que procura sobrevivir a todos.
Fotografiar es esencialmente un acto de no intervención. Parte del horror de las proezas del fotoperiodismo contemporáneo tan memorables como las de un bonzo vietnamita que coge el bidón de gasolina y un guerrillero bengalí que atraviesa con la bayoneta a un colaboracionista maniatado proviene de advertir cómo se ha vuelto verosímil, en situaciones en las cuales el fotógrafo debe optar entre una fotografía y una vida, optar por la fotografía. La persona que interviene no puede registrar; la persona que registra no puede intervenir. La gran película de Dziga Vertov, Cielovick’s Kinoapparatom (El hombre de la cámara, 1929), nos brinda la imagen ideal del fotógrafo como alguien en movimiento perpetuo, alguien que atraviesa un panorama de acontecimientos dispares con tal agilidad y celeridad que toda intervención es imposible. Rear Window (La ventana indiscreta, 1954) de Hitchcock nos brinda la imagen complementaria: el fotógrafo interpretado por James Stewart entabla una relación intensa con un suceso a través de la cámara precisamente porque tiene una pierna rota y está confinado a una silla de ruedas; la inmovilidad temporal le impide intervenir en lo que ve, y vuelve aún más importante hacer fotografías. Aunque sea incompatible con la intervención física, el empleo de la cámara sigue siendo un modo de participación. Aunque la cámara sea un puesto de observación, el acto de fotografiar es algo más que observación pasiva. Como el voyeurismo sexual, es una manera de alentar, al menos tácitamente, a menudo explícitamente, la continuación de lo que esté ocurriendo. Hacer una fotografía es tener interés en las cosas tal como están, en un statu quo inmutable (al menos por el tiempo que se tarda en conseguir una “buena” imagen), ser cómplice de todo lo que vuelva interesante algo, digno de fotografiarse, incluido, cuando ése es el interés, el dolor o el infortunio de otra persona.
“Siempre me pareció que la fotografía era una cosa traviesa; para mí fue uno de sus aspectos favoritos –escribió Diane Arbus–, y cuando lo hice por primera vez me sentí muy perversa.” Ser fotógrafo profesional puede parecer “travieso”, por usar la expresión pop de Arbus, si el fotógrafo busca temas considerados escandalosos, tabúes, marginales. Pero los temas traviesos son más difíciles de encontrar hoy día. ¿Y cuál es exactamente el aspecto perverso de la fotografía? Si los fotógrafos profesionales a menudo tienen fantasías sexuales cuando están detrás de la cámara, quizá la perversión reside en que estas fantasías son verosímiles y muy inapropiadas al mismo tiempo. En Blow-up (1966), Antonioni muestra al fotógrafo de modas rondando convulsivo el cuerpo de Verushka mientras suena la cámara. ¡Vaya travesura! En efecto, el empleo de una cámara no es buen modo de tentar a alguien sexualmente. Entre el fotógrafo y el tema tiene que mediar distancia. La cámara no viola, ni siquiera posee, aunque pueda atreverse, entrometerse, invadir, distorsionar, explotar y, en el extremo de la metáfora, asesinar: actividades que, a diferencia de los empujes y tanteos sexuales, pueden realizarse de lejos, y con alguna imparcialidad.
Hay una fantasía sexual mucho más intensa en la extraordinaria Peeping Tom (1960) de Michael Powell, una película que no trata de un mirón sino de un psicópata que mata a las mujeres al fotografiarlas, con un arma escondida en la cámara. Nunca jamás las toca. No desea sus cuerpos; quiere la presencia de esas mujeres en forma de imágenes fílmicas –las que las muestran en trance de muerte– que luego proyecta en su casa para su goce solitario. La película supone correspondencias entre la impotencia y la agresión, la mirada profesional y la crueldad, que señalan la fantasía central relacionada con la cámara. La cámara como falo es a lo sumo una tímida variante de la ineludible metáfora que todos emplean sin advertirlo. Por brumosa que sea nuestra conciencia de esta fantasía, se la nombra sin sutilezas cada vez que hablamos de “cargar” y “apuntar” una cámara, de “apretar el disparador”.
Era más complicado y difícil recargar una cámara antigua que un mosquete Bess marrón. La cámara moderna quiere ser una pistola de rayos. Se lee en un anuncio: “La Yashica Electro-35 es la cámara de la era espacial que encantará a su familia. Haga hermosas fotos de día o de noche. Automáticamente. Sin complicaciones. Sólo apunte, enfoque y dispare. El cerebro y obturador electrónicos de la GT harán el resto”.
La cámara, como el automóvil, se vende como un arma depredadora, un arma tan automática como es posible, lista para saltar. El gusto popular espera una tecnología cómoda e invisible. Los fabricantes confirman a la clientela que fotografiar no requiere pericia ni habilidad, que la máquina es omnisapiente y responde a la más ligera presión de la voluntad. Es tan simple como encender el arranque o apretar el gatillo.
Como las armas y los automóviles, las cámaras son máquinas que cifran fantasías y crean adicción. Sin embargo, pese a las extravagancias de la lengua cotidiana y la publicidad, no son letales. En la hipérbole que publicita los automóviles como armas hay al menos un asomo de verdad: salvo en tiempos de guerra, los automóviles matan a más personas que las armas. La cámara/arma no mata, así que la ominosa metáfora parece un mero alarde, como la fantasía masculina de tener un fusil, cuchillo o herramienta entre las piernas. No obstante, hay algo depredador en la acción de hacer una foto. Fotografiar personas es violarlas, pues se las ve como jamás se ven a sí mismas, se las conoce como nunca pueden conocerse; transforma a las personas en objetos que pueden ser poseídos simbólicamente. Así como la cámara es una sublimación del arma, fotografiar a alguien es cometer un asesinato sublimado, un asesinato blando, digno de una época triste, atemorizada.

“Sólo con esfuerzo se puede obligar a la cámara a mentir: básicamente es un medio honesto: de modo que el fotógrafo tiene muchas más probabilidades de acercarse a la naturaleza con espíritu inquisitivo, de comunión, que con esa petulancia impertinente de los ‘artistas’ engreídos. Y la visión contemporánea, la vida nueva, se basa en una aproximación honesta a todos los problemas, morales o artísticos. Las fachadas falsas de los edificios, la falsa moral, los subterfugios y la charlatanería de toda clase, deben ser, serán, erradicados.” Edward Weston
“Si sólo me motivara la curiosidad, costaría decirle a alguien: ‘Quiero ir a su casa para que me hable y me cuente la historia de su vida’. La gente diría: ‘Está chiflada’. Más aún, se pondría en guardia. Pero la cámara es una especie de licencia. Mucha gente quiere que se le preste tanta atención, y además es una clase de atención razonable.” Diane Arbus
“El joven artista ha registrado piedra por piedra las catedrales de Estrasburgo y Reims en más de cien placas diferentes. Gracias a él hemos trepado a todas las torres. Lo que jamás habríamos descubierto con los propios ojos, él lo ha visto por nosotros. Podría pensarse que los venerables artistas de la Edad Media habían previsto el daguerrotipo al ubicar en lo alto sus estatuas y tallas de piedra, donde sólo los pájaros que revolotean alrededor de los capiteles podían maravillarse ante su detalle y perfección. La catedral entera ha sido reconstruida, capa por capa, con maravillosos efectos de luz, sombra y lluvia. M. Le Secqe también ha erigido su monumento.” H. de Lacretelle, en La Lumière, 20 de marzo de 1852
“Siempre prefiero trabajar en el estudio. Aísla a las personas de su entorno. En cierto modo se transforman en símbolos de sí mismas. Con frecuencia tengo la sensación de que vienen a fotografiarse tal como si acudieran a un médico o un adivino: para descubrir cómo son. Así que dependen de mí. La concentración tiene que surgir de mí. A veces alcanza tal intensidad que ni se oyen los ruidos del estudio. El tiempo se detiene. Compartimos una intimidad breve e intensa. Pero es gratuita. No tiene pasado ni futuro. Y cuando la sesión ha terminado –cuando se ha fijado la imagen–, no queda nada excepto la fotografía, la fotografía y una especie de embarazo. Los clientes se van y no los conozco. Apenas he oído qué dijeron. Si una semana más tarde los encuentro en cualquier parte, creo que no me reconocerán. Porque es como si en verdad yo no hubiera estado allí. Al menos, la parte de mí que estaba está ahora en la fotografía. Y las fotografías tienen para mí una realidad que la gente no tiene. Es a través de la fotografía como las conozco.” Richard Avedon
“Fui a Marsella. Una pequeña renta me permitía costearme los gastos, y trabajé con entusiasmo. Acababa de descubrir la Leica. Se transformó en la extensión de mis ojos y nunca me ha separado de ella desde que la hallé. Merodeaba por las calles todo el día, tenso y preparado para brincar, resuelto a ‘atrapar’ la vida, a preservar la vida en el acto de vivir. Ante todo, ansiaba apresar en los confines de una sola fotografía toda la esencia de alguna situación que estuviera desarrollándose delante de mis ojos.” Henri Cartier-Bresson
“Fotografío lo que no deseo pintar y pinto lo que no puedo fotografiar.” Man Ray

Tomado de Página 12

sábado, enero 21, 2006

Chile: Dos Bienales

1: V Bienal del Museo Nacional de Bellas Artes

A diez años de la primera bienal, el museo presenta su quinta versión.

En esta versión de la Bienal, curada por Alberto Madrid, participan once artistas chilenos emergentes (entre 25 y 35 años de edad). En esta ocasión, se presentan proyectos realizados para un lugar específico dentro del Museo.
Artistas: Yennyferth Becerra * Carla Bobadilla * Rodrigo Canala * Máximo Corvalán * José Pablo Díaz * Juan Pablo Díaz * Rodrigo Galecio * Nicolás Grum * Camilo Yánez * Javiera Torres * Rodrigo Vergara.
En esta oportunidad, el Museo Nacional de Bellas Artes ha invitado al teórico y crítico de arte Alberto Madrid para que proponga un panorama acerca de las prácticas recientes de las artes visuales desarrolladas en Chile. Según el curador:"La V versión de la Bienal, titulada 'Utopías de Bolsillo', tiene como objetivo pesquisar, con un sentido indagatorio, más que consagratorio propuestas artísticas emergentes."
"Los artistas han sido seleccionados en atención al desarrollo de su producción, la que pone de manifiesto el cambio de coordenadas, la profesionalización del artista, la incorporación de las mediaciones de la imagen, la autogestión de los circuitos, la internacionalización, el rigor de la investigación. Se podría hacer la analogía con los buenos alumnos que han realizado las lecturas obligatorias, que conocen las condiciones de inscripción."
"Utopías de Bolsillo, en su designación, pone en cuestión la idea recurrente sobre el vaciamiento político de las obras recientes, lo que sucede que no ilustran, sino más bien, trabajan desde las políticas de obras."
"Las obras producidas son precisamente, conscientes de la carga institucional del espacio. Parte de las operaciones de éstas, dialogan y tensionan el lugar mediante la descontextualización de la cita, a través de la ironía y la parodia, sin ser necesariamente un reflejo. Las obras establecen resonancias con el imaginario del país, que ha experimentado transformaciones significativas en las últimas décadas, tanto en lo social, político, cultural como económico."

Y en esta edición de El Mercurio (21.01.2006), viene también un artículo sobre la primera Bienal de Arte y Cultura Indigena más un comentario sobre instalación de Max Corvalan en Santiago. Interesante la idea como también la página web de la Bienal Indigena :

2) Primera Bienal de Arte y Cultura Indígena

Más de un centenar de artistas se darán cita en la Estación Mapocho de Santiago, entre los días 17 y 22 de enero próximo. Sus obras, clasificadas en las áreas de Artes de la Palabra, Artes Escénicas, Artes Tradicionales y Artistas Contemporáneos, darán vida a un hecho inédito no sólo en Chile, si no que también en el resto del mundo, la Primera Bienal de Arte y Cultura Indígena.

Se darán cita más de 120 artistas indígenas del país para mostrar creaciones diversas y preferentemente contemporáneas. Las obras de la selección oficial pertenecen a cuatro categorías de participación: Artes de la Palabra, Artes Escénicas, Artes Tradicionales y Artistas Contemporáneos. Además de su exhibición, la Bienal contempla espacios para la muestra de colecciones patrimoniales, entre otras, las del Museo San Miguel de Azapa, Museo Mapuche de Cañete; Muestra Patrimonial Rapa Nui y Pueblos Australes (Dibam), la Muestra Lágrimas de Luna (Jacqueline Domeyko), Museo de Arte Popular Americano (platería); Codelco (usos del cobre); y el Programa de Artesanía de la Universidad Católica (textiles) y asimismo diversos foros de discusión.

La tierra, el agua y la lengua son los tres conceptos que inspiran esta Primera Bienal de Arte Indígena. Pero, a diferencia de lo que habitualmente se ve en una feria de arte tradicional, en esta oportunidad se busca más allá de la exhibición de técnicas y artes de creación textil, orfebrería, cerámica o tallado en madera, incorporar a creadores que se expresan desde la visión indígena usando formas de expresión contemporáneas, como Eduardo Rapiman (artes visuales) quien hará una instalación con panes, mostrando las primeras inmigraciones urbanas; Elicura Chihuailaf y David Amiñir (arte de la palabra); o María Lorenza Aillapán (arte indígena contemporáneo). Esta última presentará una perfomance llamada Hombres pájaro y mujeres puma acompañada de un grupo de ocho personas donde aplicará técnicas de danza, teatro y video. La Bienal de Arte y Cultura Indígena espera constituirse en una expresión precursora en la motivación a la creación actual y en un puente intercultural que permita el mutuo reconocimiento entre los Pueblos Indígenas y la sociedad chilena.

Las instituciones que han convocado a esta trascendente actividad son el Ministerio de Planificación, la Conadi, el Programa Orígenes y el Consejo Nacional de la Cultura.

La Inauguración del evento se realizará el próximo martes 17 de enero a las 20:30 horas y a partir de las 10 de la mañana del miércoles se dará inicio a las actividades que culminarán el próximo domingo 22 de enero. Por otra parte, se reconocerá la obra de artistas como el pintor y grabador Santos Chávez, nacido en Tirúa y fallecido en 2001, de quien se entregará una retrospectiva.La entrada será liberada, imprimiendo el ticket que se encuentra en la página web de la Bienal de Arte Indígena.

MAAC

¿Se perdió la ruta en el MAAC de Guayaquil?

Los elefantes blancos nacen cuando faltan las ideas. Sin conceptos, el MOMA o el Pompidou, por ejemplo, serían suntuarios locales de banquetes. ¿Ecuador pudiera convertirse en tierra de paquidermos?
En los últimos 10 años, el país consolidó una importante infraestructura pública para la cultura, mientras tanto varias galerías tuvieron que cerrar...
El Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo de Guayaquil, abierto en el 2003, fue la bandera de la tendencia. Ahora la bandera está a media asta.
El cierre de las muestras ‘Umbrales’ y ‘Poéticas al borde’ indica involución en la cultura museográfica ecuatoriana. Y no es un tema generacional, porque revisar los referentes del Ecuador, anteriores o actuales, internos o externos, no implica llenar salas.
Reemplazar una muestra por otra supondría, incluso, movimiento y vigencia. Pero sin programación, la posta se traduciría en una prisa que vuelve plano y predecible aquello que se exhiba. Y la infraestructura, entonces, se convertiría en oficina desde donde se despachan boletines e invitaciones.
El cambio de ruta en el MAAC, sin embargo, no es un desafío que compete sólo a las autoridades del Banco Central. Porque las razones administrativas no pueden imponerse al pensamiento de una comunidad que vive y crece con el arte.
Así, Guayaquil y el país tienen un tema para actuar. Retomar los conceptos curatoriales que inspiraron el establecimiento del MAAC y adecuarlos a las nuevas dinámicas culturales del Ecuador, para empezar, honrará los millones de dólares que Ecuador invirtió en esta casa.

Tomado de Diario EL Comercio de Quito, del sábado 21 de enero de 2006

El arte curativo de Joseph Beuys


Sandra Ellegiers

La medicina homeopática no hace daño. Impulsa la autocuración del cuerpo que cualquiera puede influenciar si es que así lo desea. "Es algo que tiene mucho en común con el concepto del arte que tenía Beuys", sostiene el médico, coleccionista y amigo intelectual de Joseph Beuys, Axel Heinrich Murken, con motivo de la muestra que Bonn dedica al artista alemán que murió con 65 años el 23 de enero de 1986. Beuys estaba convencido del efecto terapéutico individual y social del arte. Este efecto afecta a todas las áreas de la enseñanza y de la vida y es capaz de germinar en cada una de ellas. El artista intentaba generar impulsos para dar cuerpo a su concepto universal de la "plástica social" mediante acciones e instalaciones. Por otro lado, la ciudad de Beuys, la renana Düsseldorf, un activo centro de producción artística en Alemania, sobre todo entre los años sesenta y ochenta, donde éste vivió y trabajó en su taller y como profesor, explora un aspecto clave de su trabajo plástico y teórico. "Nuestra exposición acentúa el amplio concepto del arte de Beuys y pretende dar impulsos", dice Stefan von Wiese, comisario de Joseph Beuys en acción. Las fuerzas curativas del arte, una muestra que reúne 70 objetos y 100 fotografías. La exposición está dividida en dos partes: 'Beuys y la medicina' y 'Beuys en acción'. Las fotografías de Gianfranco Gorgoni, el cronista de Beuys Bernd Jansen, Ute Klophaus, Caroline Tisdall, Hildegard Weber y Lothar Wolleh complementan la primera parte de la exposición. En ella se pueden ver dibujos, cartas y libros fundamentales en las intervenciones de Beuys. El libro se publicó, tras la estrecha colaboración entre el médico Murken y el artista Beuys, en 1979 con motivo de su gran exposición en Nueva York. Por fuera tiene la forma de un maletín de médico, cubierto de fieltro marrón, y en el centro resalta una cruz roja sobre fondo blanco. Según Von Wiese, "el exterior del libro ya es una obra de arte típica de Beuys". En 1979 se vendieron pocos ejemplares de Beuys y la medicina, cuenta Murken. Hoy es fundamental para comprender a Beuys, igual que el catálogo oficial de aquella muestra. Según Von Wiese, "Beuys era realista, pero quería recuperar formas de expresión humanas, como la cura milagrosa, que se perdieron con el desarrollo de la civilización". Destaca la muestra del Kunst Palast 20 años después de la muerte del curandero Beuys entre los homenajes que se le hacen en Múnich, Berlín y otros lugares de Alemania.

La muestra no se limita a presentar la obra y a interpretarla a partir de su biografía, aunque hay aspectos de la vida de Beuys fundamentales para entender sus procesos artísticos. En 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, el artista sobrevivió al derribo de su avión que cayó sobre Crimea. Unos campesinos ensebaron sus heridas y las cubrieron con fieltro para conservar el calor. El repertorio de materiales utilizado por Beuys está cargado de un contenido simbólico que estimula la conciencia. El fieltro es símbolo de calor, la grasa caliente es una metáfora de la energía primaria, la fría de su ausencia. La naturaleza y el arte son para él una sola cosa.

Murken cree en la influencia indirecta de este acontecimiento, pero advierte de que Beuys ya declaró que quería ser médico al terminar el colegio. El comisario de la muestra de Düsseldorf Von Wiese considera que esta historia se ha convertido en un mito. Beuys la utilizaba como tal, pero "siempre tuvo un gran interés en la química, biología y medicina" y, pese a su propia enfermedad, le gustaba ayudar a las personas que se encontraban mal.

Beuys proclamaba que "cada persona es un artista", y el hecho de que él mismo experimentara aquella curación durante la guerra, con la ayuda de personas que no eran médicos, le confirmaba su teoría de que cualquiera puede ser médico y todo eso junto liberaría al ser humano de sus heridas individuales y colectivas. Beuys no proponía otro mundo, según Von Wiese. Se limitaba a cuidar hasta el más mínimo detalle de sus obras y se dirigía directamente a la sociedad para activar su pensamiento.

Tomado de la revista Babelia, del diario español El Pais del 21 de enero de 2006

viernes, enero 20, 2006

Declaración

Me interesa el arte contemporaneo. Es como la poesía. Hay muchos versos libres bien escritos que nada dicen -o dicen pero no trasmiten. Hay instalaciones, performances, eventos, objetos, ideas visibles bien montadas y dispuestas que se dejan admirar, padecer, compadecer, multiplicar pero, salvo el susto y el cocktail, nada trasladan. Como los versos minuciosamente trabajados que la memoria elije olvidarlos.

Me interesa el arte contemporaneo latinoamericano en la misma medida que me interesa la poesía de todos los tiempos y todas las lenguas y tradiciones.

Me interesa el arte contemporaneo ecuatoriano en la misma medida que la conversación de los ecuatorianos: hay en ellos una manera de imaginar el mundo que su literatura no ha sabido aún reproducir o recrearla como debiera. El arte contemporaneo ecuatoriano tiene ante sí el mismo reto: trasladar en artefactos pensados esa poesía que nace de la conversación, las situaciones, los flujos y reflujos sociales en sus distintas esferas.

Me gusta, me interesa el arte contemporaneo y por ello inicio aquí, un camino que espero no pierda aliento. Paseo por las calles de Europa y visito con regularidad muestras, salones, ferias, espacios donde se lo muestra y escenifica. Leo libros donde se lo plantea y replantea desde diferentes ópticas; dispongo y manejo información que le alude.

Leo poesía, novelas, prensa de varios países; trabajo en el area donde normalmente se trabaja en Suiza, en un banco; reflexiono, escribo con regularidad, hablo al teléfono con mis amigos, nos mantenemos en contacto vía mail. Entonces, pongamos


Manos a la obra
Una panorámica demasiado parcial de sitios donde se muestra, refiere y escribe el arte contemporaneo de latinoamerica:

Contemporary Art of Latin America in Europe

En Europa existen dos colecciones importantes de arte latinoamericano contemporaneo. Una pública, la de
The University of Essex Collection of Latin American Art is based at the University of Essex, Colchester, UK. It comprises over 600 works by major modern and contemporary artists from Latin America.
http://www.ueclaa.org/ueclaaOnline/index.jsp

La otra colección de importancia es la de la fundación DAROS, de Zürich:

"En términos geográficos se incluyen todos los países entre México y Tierra del Fuego, un enorme continente que no puede considerarse un bloque monolítico, como tampoco lo es el relativamente pequeño continente europeo que se extiende del Atlántico hasta los Urales. El continente latinoamericano es una vasta región cultural con un extraordinario e inagotado potencial, un conglomerado de innumerables historias, culturas, identidades e intereses diferentes".

Un interesante portal de Alemania sobre el arte de todo el mundo, incluida LA
http://www.universes-in-universe.de/espanol.htm


Contemporary art in Latin America

Hay varias direcciones Online que centralizan información y crean accesos a las diferentes prácticas artísticas que se llevan a cabo en LA.
http://www.arteven.com/
De México, por ejemplo, que ofrece enlacres, direcciones, contactos, noticias en el continente.

Ideas, como la que parte desde Argentina en la página semanal de artes visuales
http://ramona.org.ar/cgi-bin/semanal.pl
y en ideas que se habren paso continuamente como en
http://www.carteleonline.com/

Revistas como ArtNexus en español, que tiene como eje el comercio con estas obras
http://www.artnexus.com/servlet/Reg_Step0

El banco de datos del Latin America Network Information Center
http://lanic.utexas.edu/indexesp.html

Una página con conceptos
http://www.arteuniversal.com/

O el portal de fotografía bilingue, inglés-español
http://www.zonezero.com/



Other voices, other rooms

Una referencia, concebida como catálogo y brinda información de artistas, curadoras y discursos en un entorno definido, muestra la siguiente página dedicada al arte boricua:

El Status: Contemporary Puerto Rican Art 1990 - 2005
http://www.el-status.com/index.html


Páginas individuales, como la Latin Art Museum, de artista dominicano Fernando Ureña —dispuesta en siete idiomas-, informan al público interesado de manera clara.
http://www.latinartmuseum.com/index2.htm



Tierra adentro

El principal acontecimiento artístico que se lleva a cabo en el Ecuador es La Bienal de Cuenca:
http://www.bienaldepinturacuenca.org.ec/


En el entorno ecuatoriano han aparecido desde diferentes puntos propuestas on line que pretenden tematizar y sentar las bases de una discusión centrada en las prácticas artistísticas contemporaneas.

Las propuestas que están en línea son disímiles y, en algunos casos, transparentan una carencia teórica que suponemos, al calor de la discusión, irá corrigiéndose y tomando impulso.

Hay un ejemplo donde esta carencia ilustra nuestra anotación: en la revista On line LiberArte, de la Universidad San Francisco de Quito: http://www.usfq.edu.ec/liberarte/
Como se habran dado cuenta, el campo de acción sobre el que se disparan los discursos de esta revista denuncian su afan artístico pero no llegan a alcanzarlo. Los conceptos y el lenguaje en el que se apoyan no alcanza a ceñir las realidades a las que se refiere.


Pero existe también una página de arte contemporaneo ecuatoriano, ambiciosa y bien dispuesta, que, parejamente a su afán creativo, se esfuerza por desarrollar una discusión crítica alrededor de su propia práctica. La propuesta de esta página es interesante: un banco de ideas y experimentos, una sección con debates teóricos sobre las prácticas artísticas que se llevan a cabo en el país — o su carencia—, una guía de eventos, un boletín de información:
http://www.experimentosculturales.com/home/home.html


Portales y Blogs

Portales y blogs que giran alrededor de las prácticas artísticas contemporaneas y ofrecen información, contactos, crean foros de discusion y ponen los temas de la conversación.
http://www.alasbarricadas.org/info/portada.php3



http://rizomas.blogspot.com/
Rizomas: Una bitácora para discutir, entrelazar y expandir las múltiples redes de travesías, ideas, imágenes y ficciones por las que transitamos.
No nos interesan la genealogías, ni las filiaciones, sino la propagación, los contagios, las epidemias, las resonancias, las mutaciones...
devenir intenso, devenir cyborg, devenir imperceptible...

http://lichtung.blogspot.com/
Claros del bosque: Algunos relatos en las zonas despejadas. De ahí parten senderos que se bifurcan (reflexiones y comentarios), que llevan a otros claros, y más relatos.


http://lengualengua.blogspot.com/
De México, Dicen de sí:
Somos un grupo de voluntarios que realizamos actividades fundamentadas en: Promover proyectos de artes contemporáneas: exposiciones, conferencias y otros eventos de pintura, obra digital, fotografía, performance, arte públco, arte sonoro, etc. Impulsar la concepción de las artes como parte indispensable de la sociedad, Difundir el conocimiento del arte actual y las políticas culturales en escuelas, universidades y medios de comunicación para fomentar el desarrollo de un público que aprecie y valore las expresiones del arte de hoy. A la fecha hemos logrado desarrollar con éxito desde proyectos de corta duración como también proyectos procesuales (en constante desarrollo). Financiamos nuestras actividades con la venta de servicios y productos culturales y con el apoyo de voluntarios, organizaciones, empresas, instituciones y amigos a quienes agradecemos su confianza en la importancia de integrar el arte actual a la sociedad.


http://memorabilis.blogspot.com/
Una mirada que no pierde pista y, como las buenas intenciones, anónima