Montaigne vuelve
Hay voces que si hacer ruido siempre seran oportunas, sea en época de vacas flacas o cuando las estrellas todas nos alumbran el camino. Una de esas, de las que todos habremos alguna vez escuchado y no prestado demasiada atención es la Michel de Montaigne. Es uno de mis mejores recuerdos la lectura de sus ensayos. Vuelvo sobre ellos de vez en cuando, abriendo una página de alguno de sus tomos (tres) o, deliberadamente, en busca de la frase o el fragmento que alguna vez algo me significó, me acompaña sin que yo me percate y requiero de pronto, por precisión, ser revisitado.
He aquí una nota de una feliz noticia: una edición nueva de sus ensayos comentada con agradecimiento por uno de sus buenos lectores, Luis Fernando Moreno Claros.
